Las estructuras prefabricadas de hormigón presentan una gran ventaja frente a otros sistemas constructivos: gran parte del trabajo se realiza en un entorno industrial controlado. Sin embargo, una vez fabricadas, las piezas deben ser manipuladas, transportadas y montadas en obra con las máximas garantías de seguridad.
Durante todo este proceso, los anclajes de elevación desempeñan un papel fundamental para prevenir accidentes graves, proteger la integridad de las piezas y garantizar la eficiencia de las operaciones de izado.
Conozcámolos un poco mejor









