Cuando una empresa prefabricadora compra de forma habitual un producto para su proceso de fabricación, hay una pregunta que pocas veces se hace:
¿Estoy comprando directamente al fabricante o a un intermediario?
Puede parecer una cuestión secundaria si el producto funciona, el proveedor responde correctamente y el precio parece razonable.
Pero cuando hablamos de productos que se compran de forma recurrente, como anclajes de elevación, imanes para mesas de prefabricado o equipos para pretensado y postensado, conocer quién fabrica realmente el producto puede ser importante.
No se trata de desconfiar del proveedor habitual.
Se trata simplemente de saber qué alternativas tenemos y cuánto nos costaría comprar directamente al fabricante.

